»Literatura que se queda, que te mancha la memoria con tinta de la que no se borra, literatura que empapa la vida y te produce secuelas benignas. Porque esta novela es de esas que no pasará de largo, volveremos a ella sin duda alguna para sumergirnos en una historia que todos habremos de vivir tarde o temprano.» Pedro Crenes Castro.
Categoría: Crítica (Página 7 de 7)
«La típica novela cabrona que obliga al lector a dejar algo de sí en ella; aquella que además de una historia deja un perfume, un aroma, un motivo para volver sobre sus páginas en busca de señales ocultas que de ser encontradas deberemos también desgranar, tamizar. (Una suerte de adictiva trampa mortal.) La novela de Zuñiga es una novela inteligente, infinita, escrita con la doble intención de provocar en el lector una reacción, un efecto, un cambio.»
«El escenario, La Línea, junto al peñón de Gibraltar, es perfecto para una novela de aventuras y acción. Y hay acción y aventura, y también hay literatura, porque Pérez Zúñiga sabe mucho –demasiado pensé la primera vez que lo leí– de literatura, pero sobre todo lo que hay tras El juego del mono es un escritor. Hay tan pocos escritores de verdad… en España no creo que lleguen ni a los veinte. Un escritor de verdad es, sencillamente, alguien que tiene algo propio y único que escribir o decir. Zúñiga lo tiene. Lo he leído o escuchado y he sentido un orgullo estúpido, apenas lo conozco, porque otro escritor, español como yo, que utiliza mi misma lengua, sea capaz de crear un juego que hipnotiza, y es verdad, con El juego de mono. Su última novela, con la piel verde y las tripas bien tensadas, es un lujo y placer para cualquier lector “con luz”, que diría él, un libro maduro y poderoso. En suma: excelente.» Javier Puebla.