Publicado originalmente en la 142 revista cultural Nº 26 , julio-septiembre 2025.
El siglo de la fragmentación
«Nada es sino como se recuerda, decía Valle-Inclán, acordándose de Platón y su idea de la reminiscencia. Venimos al mundo con toda la sabiduría incorporada en algún rincón de nuestro olvido, y el único viaje que merece la pena en esta vida es aquel que nos lleva a desconocernos menos.
Sin embargo, vivimos al contrario, lanzados furiosamente a un desconocimiento cada vez más abismal de nosotros mismos y de la realidad, tanto del individuo como de la colectividad de la que formamos parte. Al menos, en ese aquí que con orgullo llamamos Occidente. Incluso, en eso que llamamos Humanidad, como si fuéramos los representantes legítimos de este planeta.

